Académicos participantes
Yasuo Sakata
Contenidos

Descripción del proyecto

Investigadores

Participantes de la Institución

Recursos

Simposio

Personal y consultores

English Japanese
Spanish Portuguese

JANM Logo
Japanese American
National Museum


El profesor Yasuo Sakata ha sido el Director del Centro Internacional de la Universidad de Osaka Gakuin, Japón desde 1993. Estudió historia de Asia Oriental en la Universidad de California, Los Ángeles y es reconocido en el campo de los estudios de inmigración como uno de los mejores expertos sobre el tema de la inmigración japonesa a Norte América y a los Estados Unidos. El profesor Sakata ha publicado muchas obras tanto en inglés como en japonés sobre varios temas históricos relativos a los japoneses americanos en el período anterior a la Segunda Guerra Mundial.

e-mail: y-sakata@utc.osaka-gu.ac.jp

Sinopsis de la propuesta de investigación
Aún un Pasado Sepultado

A principios de la década de 1960, el finado T. Scott Miyakawa, primer Director del Proyecto de Investigación Japonés Americano establecido en la Universidad de California, Los Ángeles visualizó una meta, "Escribir una historia que defina firmemente la experiencia de los japoneses en los Estados Unidos". Más de treinta años después, un estudiante graduado puede sentirse apabullado por la enorme cantidad de monografías y obras generales relacionadas con los Estudios Japoneses Americanos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados por los investigadores a través de las décadas, permanecen relativamente sin explicar las experiencias de los japoneses americanos durante los años entre las dos guerras mundiales. Similarmente, también ha quedado sin explorar lo experimentado por los Issei en la Costa Oeste de los Estados Unidos antes del gran terremoto de 1906 en San Francisco y que por lo tanto, ha sido sepultado. Por ejemplo, los investigadores aún no han explicado empíricamente cuándo y de qué manera comenzaron a formarse comunidades de inmigrantes japoneses en lugares como San Francisco y Sacramento donde los japoneses comenzaron a asentarse en grandes números a principios de la década de 1890. El profesor Sakata piensa realizar una investigación de fuentes primarias para ayudar a descubrir un "pasado que aún está sepultado". En este proyecto, planea visitar los Archivos Nacionales, el Departamento de Inmigración, y el Departamento de la Tesorería en Washington D.C., y en Sacramento investigará registros legislativos y periódicos. La investigación de Sakata ayudará a iluminar los comienzos de las comunidades Nikkei en los Estados Unidos.



La investigación propuesta tiene como meta explorar un segmento de la historia de la inmigración japonesa que aún permanece "sepultada en el pasado". Por desgracia, una "comunidad de residentes japoneses" en San Francisco, que se encontraba en una interesante etapa de desarrollo transitivo, pereció en la catástrofe de abril de 1906, el gran terremoto de San Francisco. Valiosos registros y materiales relacionados con los residentes japoneses desaparecieron para siempre entre las cenizas de los incendios. Estos materiales hubieran revelado a la posteridad, con detalle íntimo y sentimiento contemporáneo, las vidas y las actividades de los trabajadores shosei y dekasegi durante las dos últimas décadas del siglo diecinueve. Aún más importante es el hecho de que estos materiales nos hubiesen mostrado cómo estos japoneses pasaron por un proceso de transformación a principios del siglo veinte mediante el cual los dekaseginin se habían convertido en Issei. Tal vez por esta razón, el período entre finales de la década de 1880 hasta finales de 1890 fue considerado por mucho tiempo como un segmento prácticamente "inexplorado" de la historia de la inmigración japonesa.
La destrucción, a pesar de ser extensa e indiscriminada, no fue total. Afortunadamente, sobrevivieron materiales fragmentados. Entre ellos están algunas ediciones de periódicos y revistas en japonés que los shosei publicaron durante la década de 1880 y principios de la década de 1890. Una serie de artículos que apareció en el Aikoku [Los Patriotas], publicado en 1892, una rama del Nihonjin Aikoku Domei [Liga Patriótica Japonesa], una organización shosei, nos muestra, por ejemplo, cómo los trabajadores dekasegi japoneses encontraban empleo en las huertas y campos de lúpulo, y realizaban labores temporarias bajo contrato en lugares como Vacaville, San José y Fresno a principios de la década de 1890. Y un informe consular de 1895 revela que el número total de trabajadores japoneses en Vacaville aquel año alcanzó un total de 450. Sin embargo, durante estos años, algunos de los trabajadores temporarios dekasegi eligieron permanecer en el pueblo rural donde encontraron empleo inicial con la meta de establecerse posteriormente. La mayoría de ellos regresaban a las pensiones japonesas en San Francisco y Sacramento ni bien vencían sus contratos con los empleadores específicos. En estos centros urbanos, los trabajadores dekasegi esperaban el siguiente llamado de un contratista de trabajadores, un agente que también podía ser propietario de una de las pensiones, o un shosei emprendedor con una oficina en el sector residencial japonés de San Francisco. Se ha registrado que en ciertos casos, estos trabajadores temporarios acampaban entre los cultivos porque no poseían suficiente dinero.
En la investigación, propongo revisar y reexaminar la historia de los japoneses en los Estados Unidos (Zai-bei Nihonjin Shi) a finales de la década de 1880 y la década de 1890 prestando especial atención al patrón de movimiento migratorio de los dekasegi. Mi estudio se centrará en las actividades y experiencias de aquellos japoneses, tanto los trabajadores shosei como los dekasegi, que vinieron y vivieron en la zona de la bahía de San Francisco. Siempre que sea posible, mi investigación se basará en gran medida en los materiales en japonés -- los registros y archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores japonés, los periódicos y revistas publicados por residentes japoneses, y los registros de las organizaciones. Estos son los documentos y registros que la mayoría de los investigadores americanos han pasado por alto hasta el presente por no poder utilizarlos.